Inspiración

¡Deja encendida tu luz…haciendo lo que sólo tú sabes hacer!

Son días de sentir mucho…el quebranto, el cansancio, el rechazo, la indiferencia de «personas cercanas», la espera, los reacomodos que aún no quedan claros, el peso de nuestra humanidad frágil y delicada.

Mientras le pregunto a Dios – o mejor dicho, lo cuestiono – sobre este don de «sentir mucho», Él me responde…

«La mayoría no lo hace…»

 

La mayoría no se detiene a sentir la belleza de un nuevo amanecer.

La mayoría no se detiene a sentir que, detrás de cada sonrisa, hay algo de quebranto, de miedo, de soledad y confusión, de cansancio.

La mayoría no se detiene a escuchar a la persona que tiene frente, y preguntar un sincero «¿Cómo estás?» Mucho menos estar atento, sintiendo, la respuesta.

La mayoría no se detiene a decir: «Oigan,  esta persona, mujer, mamá, amiga, vecina…nos necesita. ¿Cómo la acogemos, la acompañamos, la invitamos y animamos? 

La mayoría no se detiene a sentir…profundo.

Y aquellos que sentimos mucho porque quieres amar mucho, acompañar mucho, acoger muchotambién sufrimos mucho, esperamos (inocentemente) mucho, nos desilusionamos mucho y nos cansamos muchoporque la mayoría no lo hace: atreverse a ser reales, a dar y ser vulnerable, amar, entregar, confiar, perdonar o disculparse, salir de sí mismo constantemente.

 

«Es cierto. La mayoría de la gente no hace lo que tú haces, no ama lo aue tú amas, no siente esa pasión como tú la sientes.

La mayoría de la gente no… construye un arca.

La mayoría de la gente no…guía a todo un pueblo a la Tierra Prometida.

La mayoría de la gente no…muere en una cruz para salvar al mundo entero.

Pero, ¿no estamos agradecidos de que una persona haya hecho cada una de estas cosas? «

– Holley Gerth. 

 

 

Quizás tu don especial – que conlleva su propia luz y su cruz – es aquello que, nadie mas que tú puede hacer, sentir, dar. No es fácil en medio de un mundo tan diverso, confuso y roto… pero si tú o yo, no hacemos eso para lo que fuimos maravillosamente creados, de una forma tan única y especial, el mundo se perderá de ese DON tuyo.

 

 

Conforme veo a mis propios hijos crecer y encender su propia luz, desplegar su personalidad, su talento y sensibilidad tan especial, esto es lo que deseo transmitirles, no sólo con palabras, sino con el corazón y la vida misma de testigos…

 

«Deja encendida tu luz, haciendo lo que sólo tú sabes hacer. Porque alguien te soñó único y especial, delicado, maravilloso…tal y como eres, con todo lo que sientes.»

«Deja encendida tu luz, en medio de un mundo apagado, confundido, que busca encajar a toda costa… perdiendo su esencia, su pureza, lo sagrado de ser don.»

«Deja encendida tu luz, aún cuando haya decepciones, desilusiones, desánimo…porque todo pasa, todo vuelve a comenzar, aún mejor y con más vida de la que soñaste.»

«Deja encendida tu luz, nunca sabes a quién puede iluminar y recordarle encender su propia luz también.»

 

La luz del día llega…hay mucho que sentir, ser y dar. Me recuerdo, y les recuerdo a estos pequeños míos: ¡Deja encendida tu luz! 

Con profundo cariño, para mis amados hijos.

Mariana López.

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Unas canciones para recordar «dejar encendida nuestra luz».

¡Que las disfrutes con tus pequeños, y tu pequeña niña interior!

«This Little Light of Mine»

 

«This Little Light of Mine» – JJ Heller.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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