Cuaresma, Espiritualidad

¡¿Cómo entrar a Cuaresma, cuando ahí donde duele, sabes que hay algo más?

Cuando la maestra de la clase de pilates nos dice a las alumnas:«ahí donde duele, es ahí que están haciendo bien el ejercicio.» No sabemos si reír o llorar, porque ni siquiera ha empezado a contar y ya nos duele la posición.

Cuaresma es algo parecido. Ni siquiera ha empezado el día uno, y ya vamos cargando en nuestro corazón, tanto dolor, tanta incomprensión y algunas preguntas: ¿Por qué así Señor? ¿Por qué el divorcio invadiendo parejas? ¿Por qué las enfermedades incurables y repentinas, que dejan a familias y amigos desconsolados? ¿Por qué niños inocentes y mujeres valiosas, víctimas de abuso sexual? ¿Por qué gente tan preparada que no encuentra trabajo, o si lo encuentra; son tan poco valoradas o explotadas? ¿Por qué no es tan sencillo tomar esta o aquella decisión? ¿Por qué amigas que nos dejan de hablar, sin dialogar antes y sanar? ¿Por qué relaciones familiares que parecen tóxicas, más que amorosas?»….

Y una puede querer encontrar las razones, el hoyo negro, el siguiente descubrimiento científico sobre el mal, para simplemente quedar realmente agotada, llena de desesperanza y sin respuesta alguna.

Porque al mal, al pecado, no se le entiende con la cabeza, los razonamientos y argumentos inagotables. Al mal se le hace frente amando más, riendo un poco más, confiando más, orando más, dándote más a los demás; y entrando una y otra vez a la ÚNICA presencia que sabe de AMOR y sabe AMARTE mejor que nadie en el mundo.

Mi alma entra, al igual que la tuya, a un tiempo de «desierto», a un tiempo en el que diversas circunstancias de la vida real nos invitan a adentrarnos en el misterio y con el misterio, si queremos hacer sentido alguno de nuestra vida y no perdernos.

Porque este misterio es una existencia real, sanadora transformadora, vivificante; que nos ofrece una libertad y plenitud, que nada, ni nadie en el mundo, puede llenar realmente. ¡Él no sólo ofrece respuestas, Él da presencia!

Al mal, al pecado, se le hace frente amando más, riendo un poco más, confiando más, orando más, dándote más a los demás; y entrando una y otra vez a la ÚNICA presencia que sabe de AMOR y sabe AMARTE mejor que nadie en el mundo.

Quizás después de todo, mi maestra de pilates tiene algo de razón; ahí donde duele, es donde jamás imaginaste TODA la vida que puede surgir, TODA la resiliencia que puedes tener, TODA la creatividad que puedes desarrollar para ayudar a los demás, TODA la aventura que sería cruzar del otro lado de la tormenta, a un lugar de más calma; a una presencia que llena el alma.

Abro mi libro que acompaña esta Cuaresma y parece una revelación y gran confirmación de lo que siento:

«La calma no está en función de las circunstancias, la calma está en función de enfocarte en Dios.

El AMOR no sólo quiere hacernos sentir bien, sino hacernos buenos.»

– Ann Voskamp, «Loved to life».

Mis compañeras y yo, resistimos el dolor.

Contamos, respiramos, aguantamos, y al fin de cuentas; exhalamos y todo pasa…todo dolor siempre pasa. Porque es la presencia de Dios, la que pasa siempre a nuestro lado.

Pero en lo que pasa el dolor, sin duda alguna, te fortaleces. Porque este AMOR no desperdicia nada: ni tus lágrimas, ni tu enojo, ni tu lejanía, ni tu incredulidad, ni tu profunda tristeza.

Nada pasa por alto para esta AMOR, como para no detenerse y decirte: ¡Aquí estoy! ¡Te veo! ¡Ven a mí! ¡Regresa a mí!

«Todo pasa…todo dolor siempre pasa. Porque es la presencia de Dios, la que pasa siempre a nuestro lado.»

Lo único que quiero después del extenuante ejercicio y dolor; es un gran abrazo de mi esposo, un pan dulce, y un momento de oración. Porque es esta presencia la que no te quieres perder en nada de tu vida; por pequeño, cotidiano, inhumano, o traumático que sea.

«Pero en lo que pasa el dolor, sin duda alguna, te fortaleces. Porque este AMOR no desperdicia nada

«Y si te escondes en la Santidad de Dios, ninguna tormenta puede hundirte ahora.»

-Ann Voskamp, «Loved to life».

Mi corazón quiere entrar, saborear, confiar en su presencia aún aquí, en medio de mi caos, el de mis seres queridos y el del mundo entero.

Salgo de mi clase y sé que toca dar gracias por aquello que duele y nos fortalece – en cuerpo y alma – aún cuando no entendamos o tengamos respuesta alguna.

Corro agradecida por mi pan dulce que compartiré con mi amado esposo ( si es que llega a casa el pan) y calmo mi respiración para entrar al interior, para entrar en comunión con esta presencia que sigue siendo un misterio, una revelación y mi gran amor.

«Toca dar gracias por aquello que duele y nos fortalece – en cuerpo y alma – aún cuando no entendamos o tengamos respuesta alguna.»

Respiro, sólo así voy calmando el corazón, para entrar a Cuaresma y orar:

«Abre Señor mis ojos, para ver las maravillas de tu voluntad.

Enséñame a cumplir tu voluntad y a guardarla de todo corazón.»

Salmo 118.

¿Cómo entras tú a esta Cuaresma?

¿Qué deseas y puedes hacer para cuidar este tiempo tan especial de encuentro, con el Dios que tanto te AMA, hasta dar su vida entera por ti?

Con gran cariño, y orando por ti.

Mariana López.

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La Danza de la Mariposa sigue llegando a nuevos rincones, para acompañarte y transformar el corazón, cicatrizado heridas. Estoy agradecida de compartir que tenemos un nuevo punto de venta en la Librería Espíritu Santo en movimiento, en CDMX.

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Librería Carlos Fuentes, Librería Gonvil, Librería del Santuario de Shoensttat en Querétaro y Librería del Seminario Conciliar en Querétaro.

PARA ORAR:

Esta Cuaresma no es encanta orar con la meditación de Hallow app, si no la conoces, da click en este link: Hallow App.

PARA CANTAR:

Mis niños y yo, no paramos de cantar esta canción: «Rhythm of Grace». Que por cierto hay una pequeña serie sobre David (Angel Studios)

Deseamos que este ritmo de SU GRACIA, nos guíe esta Cuaresma y por siempre. ¡Disfrútenla!